En nuestro querido México nos sucede, que ahora que las Chivas están invictas y arrolladoras por un juego de conjunto como pocas veces lo hemos visto, donde cada uno de los jugadores usa sus talentos, Omar Bravo sacrificando su posición natural para jalar marca y abrir caminos, el Chícharo dejando un derroche de actitud y talento en la cancha, el Venado mas veloz que nunca cooperando con goles, Baéz junto con el Pato y Chore recuperando la media cancha para devolver la pelota a los delanteros, y que decir de la defensa parando los avances, Reynoso mostrando la fuerza, símbolo del equipo, Jonny jugando en la posición opuesta y adaptándose como el mejor, Aarón demostrando porque lo repatriamos, y por supuesto Michel, el capitán parando y liderando un gran equipo que aun cuando llegan los cambios, el objetivo y la intención no cambian, el Bofo maduro y pausado usando su gran talento y con paciencia demostrando lo que es capaz, Arellano revolucionando la delantera cuando hace falta, Marco Fabián refrescando la creatividad del equipo, el Técnico y sus auxiliares observando y decidiendo exactamente lo que necesita el equipo, y todos los aficionados deleitándonos de verlos jugar y no solo disfrutando el resultado, sino gozando el espectáculo, estoy seguro que he dejado mucho que decir del buen funcionamiento pero eso se lo dejo a los expertos.
Sin embargo después de esta breve descripción, que por supuesto tiene un gran sustento y no es obra de la casualidad, pues el trabajo de Fuerzas Básicas es fundamental en éste resultado, la labor de Efraín Flores y los entrenadores, Educare y los maestros, Desarrollo Humano, Nutrición, en fin, todas las áreas que se han dedicado a lograr que se formen jugadores con una actitud diferente, que logren divertirse y divertir, y que no se amilanen ante las criticas.
Estas criticas de nuestra cultura y educación nos marcan. Porque no podemos perdonar el éxito y sólo nos dedicamos a criticar con una agudeza y tal vez mucha amargura, reflejo de nuestras frustraciones que no nos permiten reconocer lo bueno, las cualidades y las intenciones de las personas, esta gente que a final de cuentas es la esencia de todas las actividades.
La experiencia en un estadio comienza normalmente horas antes del juego y se extiende un tanto más al terminar el evento, ¿Por qué no hacer de estos tiempos una vivencia apetecible?
La entrada principal, de 80 metros de ancho y 8 salidas adicionales, garantizan una evacuación total del inmueble en un periodo menor a 8 minutos, para casos de emergencia.